P. Nuestra hija de 11 años está desesperada por vestirse como sus hermanas, de 15 y 17 años. En cuanto a la madurez física, casi parecen trillizas, pero nuestra hija menor quiere crecer demasiado rápido. Es una batalla constante. ¿Qué debemos hacer mi esposo y yo?

R. Es común que los hermanos menores admiren a los mayores y quieran imitarlos, especialmente en lo que respecta a la ropa y el estilo. En lugar de convertir cada atuendo en una batalla, considere esto como una oportunidad para iniciar conversaciones sobre la confianza, los valores personales y la importancia de tomar decisiones adecuadas para su edad.

Comience hablando con sus hijas mayores sobre la influencia que ejercen sobre su hermana menor. Lo reconozcan o no, son modelos a seguir. Conversen sobre cómo la ropa puede transmitir diferentes mensajes y por qué es importante vestirse de manera apropiada para cada ocasión.

Aquí tiene seis ideas que podrían ayudar:
1. Modele el comportamiento que desea ver. Los hijos observan lo que visten sus padres. Elegir la ropa adecuada para cada situación transmite un mensaje poderoso.
2. Vayan de compras juntas. Lleve a su hija de 11 años de compras y busquen atuendos con los que ambas se sientan cómodas. Considere darle el gusto de comprarle una prenda especial que le encante. Cuando lleguen a casa, organicen un divertido desfile de moda familiar.
3. Fortalezca su confianza más allá de la apariencia. Elogie la amabilidad, la inteligencia, la ética de trabajo, la creatividad, la personalidad y las habilidades de comunicación de su hija. Cuando los niños se sienten seguros de quiénes son, es menos probable que dependan únicamente de la ropa para definirse.
4. Hable sobre los valores personales. Ayude a su hija a comprender que la elección de la ropa puede reflejar quiénes somos y qué valoramos. Anímela a elegir ropa que la haga sentirse cómoda, segura y fiel a sí misma.
5. Aproveche los momentos cotidianos para conversar. Vean televisión o revisen juntas contenidos adecuados a su edad y comenten los mensajes que la ropa y la moda pueden transmitir.
6. Enséñele que cada ocasión requiere una vestimenta diferente. Ya sea para la escuela, la iglesia, una fiesta de cumpleaños o un evento familiar, anime a su hija a  pensar adónde va y qué tipo de ropa es adecuada para ese entorno.

Como madre o padre, usted es quien finalmente decide qué ropa hay en el armario de su hija. Es razonable establecer expectativas claras sobre qué se puede poner y si está permitido o no tomar prestada la ropa de sus hermanas mayores. Con paciencia, constancia y una comunicación abierta, su hija puede aprender que la verdadera confianza nace del carácter, no solo de la ropa. El objetivo no es simplemente controlar su forma de vestir, sino ayudarla a desarrollar un buen criterio que le será útil durante muchos años.

 

Betty Richardson, PhD, RN, CS, LPC, LMFT, is an Austin-based psychotherapist.

 

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