P. Mi familia ha sido invitada a la boda de mi sobrina. Es la primera boda de la siguiente generación en nuestra familia. Mi esposo y yo tenemos cuatro hijos. Nuestro hijo mayor, Marty, tiene 12 años y no quiere ir. Quiere quedarse en casa de un amigo, y la madre del amigo ha dicho que no tiene ningún inconveniente.
Sin embargo, a mí sí me importa. Quiero que todos mis hijos asistan a la boda y que estén en las fotos familiares. ¿Tiene algún consejo para convencer a Marty de que asista? Me preocupa que, si le permitimos faltar a este evento, sentemos un precedente de que no tiene que participar en las reuniones familiares junto con el resto de nosotros.
R. Gracias por compartir esta pregunta tan interesante y desafiante. Los padres dedican mucho tiempo y energía a animar a sus hijos a hacer cosas que preferirían evitar. Muchos padres han tenido algún hijo que se niega a comer verduras, por lo que han encontrado maneras creativas de esconderlas en la salsa de espaguetis, en la de pizza o en los batidos.
Lamentablemente, no existe una forma práctica de disfrazar una boda como un evento deportivo u otra actividad atractiva para los niños. Entonces, ¿cuáles son sus opciones?
Los incentivos podrían funcionar, pero a menudo plantean nuevos desafíos. Si le ofrece a Marty una recompensa por asistir, es posible que sus otros hijos también esperen recibirla. Las futuras salidas familiares podrían convertirse en una negociación. Podría prometerle una visita a la tienda de juguetes, ir al cine o asistir a una fiesta de pizza después de la boda, pero una vez que las recompensas se vuelven la norma, los niños podrían seguir pidiendo más.
Antes de decidir cómo proceder, pregúntele a Marty por qué no quiere asistir. Tal vez piense que las bodas son aburridas, que no le gusta vestirse de forma formal o que simplemente prefiere pasar tiempo con su amigo. Si pasar tiempo con su amigo es el motivo principal, considere ofrecerle una pijamada o una reunión durante el fin de semana en otra fecha.
Si decide que todos los hijos, incluido Marty, asistirán a la boda, comunique esa expectativa con claridad y tranquilidad. Considere organizar una reunión familiar con su esposo y sus hijos. Aproveche la reunión para explicar los planes de viaje, el alojamiento y lo que todos pueden esperar durante el evento.
Deje claro que asistirá toda la familia y que no habrá excepciones. Repase las expectativas sobre el comportamiento y la participación. Ayude a los niños a preparar su ropa con anticipación y explíqueles cualquier papel especial que deban desempeñar. Explíqueles cómo se desarrollarán la ceremonia y la recepción, y comente sobre lo que se espera de ellos en cada etapa.
Cuanta más información tengan los niños, más cómodos y colaboradores es probable que se sientan. Una comunicación clara y una buena preparación pueden ayudar a que la experiencia sea más sencilla y agradable para todos.
Betty Richardson, PhD, RN, CS, LPC, LMFT, is an Austin-based psychotherapist.














