¿Por qué las personas que no tienen hijos “en” educación especial necesitan saber sobre la educación especial? En primer lugar, no hay tal cosa como estar “en” educación especial, ya que la educación especial es un servicio, no un lugar. En el pasado, los niños con discapacidades eran escondidos en una habitación con la etiqueta de “Educación Especial” o colocados en lugares alternativos. Los otros estudiantes pueden nunca tener contacto con este grupo de compañeros.

Afortunadamente hoy en día, sería difícil encontrar a un niño sin discapacidad en la escuela pública que no pasa parte de su día interactuando y aprendiendo con un niño que tiene una discapacidad. Es una buena idea para que todos sepan por lo menos los hechos básicos acerca de la educación especial, para poder responder a las preguntas que nuestros hijos pudieran hacer, ofrecer apoyo y comprensión a las familias y ser defensores informados de los niños en nuestra comunidad.

Mantenerse Legal

En 1975, los niños en edad escolar con discapacidad fueron los primeros legalmente garantizados a una “Educación Pública Gratuita Apropiada”, generalmente abreviada como FAPE, por sus siglas en inglés. Con los años, el Congreso amplió la ley para incluir a los niños de preescolar de tres a cinco años de edad. En 1990, se modificó la ley, y cambio su nombre a la Ley de Educación para Individuos con Discapacidades, o IDEA, por sus siglas en inglés. Con el fin de recibir fondos federales para la educación, los estados y los distritos escolares deben cumplir con los requisitos mínimos de IDEA. Nota: Mientras que el nombre de la ley es ahora la Ley de Mejoramiento de Educación para Individuos con Discapacidades, las siglas en inglés IDEIA y la de IDEA se usan de modo intercambiable.

 Ambiente Menos Restrictivo

Cuando escuchamos la palabra “restrictivo”, podemos pensar en la restricción física, pero por definición, para restringir es confinar o mantener dentro de unos límites. En estos términos, proporcionando un Ambiente Menos Restrictivo o LRE por sus siglas en inglés, se refiere a la colocación educativa de un niño/a. IDEA declara que “en la mayor medida posible, los distritos escolares deben educar a los estudiantes con discapacidades en el salón de clase regular con recursos apropiados y apoyo, junto a sus compañeros sin discapacidades en la escuela que asistirían si no estuvieran discapacitados.”

Cada intervención añade un nivel de restricción. Por ejemplo, salir de la clase de lectura para ir al Salón de Recurso es un aumento en la restricción, como es un niño que se lleva por el pasillo para ir hacer el trabajo atrasado o enviado a una clase de Educación Física Adaptada o terapia del lenguaje.

Lamentablemente, no es raro encontrar la forma atrasada de pensar en colocar a un niño en un salón autónomo y que le permite “ganar” su camino a la educación general. Por ley, todos los niños deben comenzar con la menor restricción posible; la colocación más restrictiva sólo se considera después de que todos los apoyos y los recursos se han agotado. En ese momento, las autoridades escolares y los padres tendrían que estar de acuerdo y firmar un documento legalmente obligatorio, el Programa Educativo Individualizado, o IEP, por sus siglas en inglés.

 El IEP

Usted probablemente ha escuchado el término IEP, pero ¿qué es exactamente? ¿Quién lo escribe? ¡Prepárese para más siglas en inglés! El comité de Admisión, Revisión y Retiro, o ARD, por sus siglas en inglés, está formado por padres, educadores especiales, educadores generales y administradores. Juntos, crean un documento que describe el nivel actual del niño/a en cuanto a su logro académico, desempeño funcional, metas anuales y la forma en que se miden, acomodamiento, modificaciones, adaptaciones y servicios suplementarios, como terapia ocupacional y del habla. La colocación también está escrito en el IEP, designando donde recibirá sus servicios educativos el niño/a. Este documento se revisa anualmente.

¿Y el Comportamiento?

Ciertas discapacidades, incluyendo aquellas que implican comunicación deteriorada, pueden crear dificultades que se manifiestan con comportamientos menos que deseables. Si el comportamiento crea perturbaciones en el aprendizaje, el niño/a no se puede simplemente retirar de la clase; se debe seguir un proceso. Dentro del salón de clases, los maestros eficaces tienen expectativas y consecuencias claras y consistentes para todos los estudiantes, incluso el refuerzo positivo del buen comportamiento. El apoyo adicional se puede introducir cuando un niño/a con una discapacidad aun está luchando con problemas de comportamiento. Si el problema persiste, los padres o el personal escolar puede solicitar una Evaluación de Comportamiento Funcional, o FBA, por sus siglas en inglés.

El FBA incluye la recopilación de datos que ayuda a determinar la motivación para el comportamiento de un niño/a. Se pueden descubrir los patrones que se pasaron por alto anteriormente. El comité ARD puede reunirse para desarrollar un Plan de Intervención del Comportamiento, o BIP, por sus siglas en inglés, para enseñar y reforzar las alternativas apropiadas para el comportamiento. Si todo va según lo previsto, el estudiante no necesitaría ser colocado en un ambiente más restrictivo.

No necesita ser un misterio que rodea el mundo de la educación especial. La mayoría de las políticas y procedimientos se derivan de las políticas y leyes básicas destinadas para dar a todos los niños el acceso a una educación gratuita y apropiada en el ambiente menos restrictivo posible. Para obtener más información, visite el Texas Parent Resource Network en http://www.partnerstx.org o Wrights Law en http://www.wrightslaw.com.

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Jennifer VanBuren es educadora y madre de tres hijos que son todos “excepcionales” cada uno en su propia manera.

 

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