P. Mi exesposa, Julie, y yo compartimos la custodia, por partes iguales, de nuestros dos hijos: Violet, de 9 años, y Weston, de 11 años. Cada uno de nosotros tiene a los niños dos semanas al mes. Ambos nos preocupamos por su éxito y queremos que sus tareas estén bien hechas y que se entreguen a tiempo. Pero lo hacemos por separado. ¿Qué podemos hacer juntos para asegurarnos de que esto suceda?
R. Cuando se trata de apoyar a los hijos con las tareas escolares, los padres divorciados que comparten la custodia se enfrentan a desafíos únicos. Pero no están solos: los padres solteros y las parejas casadas a menudo también suelen tener dificultades con esto. Ya sea que su hijo esté con usted la mitad del mes o todos los días, gestionar las tareas de una manera constante puede hacer toda la diferencia.
Los expertos recomiendan varias estrategias para crear coherencia y apoyar el aprendizaje entre los hogares y las estructuras familiares.
Primero, si es posible, intente seguir el mismo horario diario de tareas que su expareja. Los niños prosperan con la rutina, y saber qué esperar reduce el estrés y mejora la concentración. Por ejemplo, muchos padres les dan a sus hijos una merienda después de la escuela y luego se dedican a las tareas. Otros permiten un breve rato de juego antes del trabajo o dejan la tarea para después de cenar, usando el postre como motivador para terminarla.
Si no es factible hacer coincidir el horario de tu expareja, mantén tu propia rutina constante todos los días. Una estructura predecible, independientemente del tipo de familia, ayuda a los niños a sentirse seguros y a desempeñarse mejor.
Los padres también deben mostrar interés en las tareas de sus hijos. Hacer preguntas, leer las instrucciones y mantenerse comprometidos. Si una tarea no les queda clara, comuníquese con el maestro. Cuando su hijo no entiende la tarea y ustedes tampoco, no podrá completarla sin ayuda externa.
Prepárese con suministros básicos como lápices afilados, bolígrafos, papel, clips, una grapadora y acceso a una computadora. Algunos proyectos pueden requerir materiales adicionales. Un padre recordó haber ayudado a su hijo a recoger periódicos de los vecinos para hacer un proyecto de papel maché. Estén preparados para ayudar a reunir objetos inusuales como cartón, arcilla, pintura o piedras cuando sea necesario.
A medida que los niños crecen, las tareas a largo plazo se vuelven comunes. Enséñeles a sus hijos a informarles sobre los proyectos en cuanto se los asignen y anímelos a empezar temprano. Esperar hasta la noche anterior es una receta para el estrés y el trabajo incompleto.
Para los padres que comparten la custodia, la comunicación es clave. Al final del tiempo en que su hijo está con usted, comparta con su expareja lo que se completó, lo que su hijo aprendió y cualquier problema que haya surgido. Esto le permite al otro progenitor continuar donde usted lo dejó, asegurando la continuidad y el éxito académico.
Ayudar a sus hijos a tener éxito con las tareas es un trabajo en equipo, independientemente de la dinámica familiar. Un poco de planificación, comunicación y constancia pueden ser de gran ayuda.
Betty Richardson, PhD, RN, CS, LPC, LMFT, is an Austin-based psychotherapist.
















