• P.  Mi esposa y yo tenemos dos hijos, Michael, de 14 años, y Austin, de 10. Nuestro hijo mayor parece increíble en todo lo que hace. Está muy motivado para ganar, es extrovertido y competitivo. Nuestro hijo menor, Austin, es más tranquilo, tarda más en intentar cosas nuevas y trabaja a un ritmo constante y deliberado. Como padres, queremos que nuestros dos hijos tengan éxito y sean felices. ¿Qué sugerencias tiene para nosotros?B

 

  • R.  Usted describe a su hijo extrovertido como “increíble”, pero no usa esa palabra para referirse a su hijo más introvertido. Vale la pena reflexionar sobre el hecho de que, si bien las fortalezas de un niño pueden ser más visibles, el niño más tranquilo probablemente tenga sus propias cualidades increíbles y extraordinarias, menos evidentes. Esas cualidades también son importantes, y tomarse el tiempo para reconocerlas, valorarlas y apreciarlas puede marcar una diferencia significativa. Usted pidió sugerencias para ayudar a ambos hijos a desarrollarse plenamente y las siguientes ideas pueden resultarles útiles.

 

Primero, elogiar a ambos hijos por igual, enfocándose en comportamientos o esfuerzos específicos, como mantenerse concentrados, mostrar perseverancia o completar una tarea difícil. Los elogios generales, como “¡Buen trabajo!”, pierden impacto cuando se usan constantemente y no fomentan el crecimiento.

 

Segundo, eviten comparar a los hermanos entre sí. Cada hijo es un individuo único con su propio temperamento, fortalezas y ritmo de desarrollo. Aunque muchos padres desean tener hijos extrovertidos, algunos niños son naturalmente más tranquilos, y eso es perfectamente normal.

 

Tercero, descubran los intereses de cada hijo. Una visita a la biblioteca, donde puedan elegir sus propios libros, puede revelar qué les atrae realmente. Hablen con ellos sobre distintas profesiones, pasatiempos y habilidades y, cuando sea posible, convivan con personas que trabajen en esos campos.

 

Cuarto, ayúdenlos a desarrollar esos intereses. Una madre notó la fascinación de su hijo por los autos deportivos y comenzó a llevarlo a lugares donde pudiera verlos de cerca. También le compró un gran set de LEGO con piezas funcionales de un auto. Hoy, él estudia ingeniería mecánica en la universidad. Su hermano era extrovertido y competitivo, mientras que él era más callado, pero ambos encontraron caminos significativos.

 

Quinto, consideren ofrecer clases individuales adaptadas a cada niño, como música, cocina, deportes u otros intereses. Algunas clases desarrollan habilidades para la vida, mientras que otras brindan diversión o incluso pueden conducir a una futura carrera profesional.

 

Finalmente, considere unirse a un grupo de padres o formar uno en el que pueda compartir sus inquietudes y aprender de otros que enfrentan retos similares.

 

Uno de los aspectos más hermosos del mundo es que las personas son infinitamente diversas, cada una con intereses, habilidades y metas únicas. Es admirable que reconozca las diferencias entre sus hijos. Al cultivar esas diferencias, se ayuda a cada niño a convertirse en un miembro productivo, seguro de sí mismo y que contribuye a la comunidad.

 

Betty Richardson, PhD, RN, CS, LPC, LMFT, is an Austin-based psychotherapist.

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